25 Ciudad Generosa!

la clase media -se autodestruye-

Mayo 4, 2008 · 3 comentarios

Bautiza a sus niños, pero aborta. Se indigna con la corrupción, pero soborna al policía de transito. Se enoja con el hambre que sufren los argentinos, pero expulsa a los cartoneros de su barrio. Tinelli le parece ordinario, pero canal 7 lo aburre. Le importuna el corte de calles por una protesta de desocupados, pero apoya el corte de rutas de las entidades rurales:

La clase media, está perdida, perdón confundida

Uno de los resultados directos del bloqueo de comestibles, fué la estampida de precios generada por los “formadores inflacionarios” como escusa produjeron una subida artificial y en Argentina ante cualquier nubarrón pegan el golpe,  cuando la lluvia se calma, nunca vuelve al precio inicial, siempre queda un poco arriba. Como siempre pagan el pato inflacionario los pobres y la clase media. La mayoría de la población transfiere ingresos a una minoría concentrada.  ¿Quiere decir que los que desataron el corte de rutas, los que pusieron carteles en sus vidrieras y los contratados (a 40 pesos el día) que salieron en campamento a cortar rutas y comer asado y tomar cerveza, concluyeron en favor de la inflación? ¡SI, Así fué!

Tajeaban las cubiertas de los camiones o les arrojaban clavos miguelitos. ¿No les bastaba con demorar durante largos días a los choferes, haciéndoles imposible cobrar por sus viajes? Sino que había que dañar. Como es obvio, las prolongadas demoras en las rutas incluso para los colectivos y particulares, y directamente la prohibición de paso para los alimentos, provocó un desabastecimiento en la mayoría de las ciudades. Eso importó, además de un delito antisocial, el desabastecimiento previsto por la ley Nº 20.680 que dispone multas, arrestos y procesos con penas de seis meses a cuatro años. El derecho al libre transito otra garantía constitucional que se vió violada.

El 26 de marzo falleció Natalio Porta ni la primera ni la última victima silenciosa, era una persona enferma que iba de Alejo Ledesma hacia Río Cuarto en una ambulancia. En Laboulaye no se lo dejó pasar y se lo demoró durante horas por lo que se decidió llevarlo a Villa María, donde falleció.

El 2 de abril murió en el piquete de Gualeguaychú la brasileña Priscilla Camargo, de 19 años, que viajaba en un camión con su novio. Fue atropellada por un colectivo cuando, en medio de la demora, cruzaba la ruta para ir al baño. Los que cortaban la ruta 14 habilitaron de improviso el tránsito y todos aceleraron, traumados por salir de allí sin importar si alguien estaba cruzando la ruta.

Asimismo hay que computar las lesiones gravísimas que la patota de San Francisco, le propinó, con amplia superioridad numérica, a Juan D. Bono, de 57 años. Este pasó el piquete en una Ford F-100, por lo que fue perseguido y golpeado brutalmente. Bono fue internado en el Hospital Iturraspe de aquella ciudad, presentando “fractura de brazo izquierdo y traumatismo de rostro y de tórax, y podría ser sometido a una cirugía” (“Brutal golpiza de piquete a conductor en San Francisco”, La Voz del Interior 23/3).

¿Quienes son responsables, de estas muertes? Solamente los imputados -huy perdón no hay- bueno los actores directos del hecho, o quienes lo sustentan, lo apoyan y lo

La Sociedad Rural, CRA y otras entidades se manejaron como patrones de estancia, en los piquetes entre (150 y 300) no permitieron paso a camiones con carne, frutas, verduras y otros productos, de los cuales muchos se pudrieron y otros fueron “tirados” literalmente en la ruta, cuando los choferes que los llevaban protestaban, Fué una minoría campesina, que sin perder un centavo, y por intereses mezquinos, hizo perder a otra fracción agraria camiones con productos básicos. (”El Campo contra el Campo”) -sería otro buen titular.

Hay una fauna periodística con dos nutrientes: una está presa de que su negocio es el denuncismo antikirchnerista a rabiar, porque su target son los sectores culturalmente molestos de las clases medias urbanas; la otra, está ligada a los intereses ideológicos y comerciales de sus multimedios, que le hacen el campaña al “campo” con una amplificación desnuda, vacía, espectacularista, del tilingaje cacerolero y de las lágrimas de cocodrilo de gente que se cree la dueña del país, como lo creyó toda la vida. Una parte entre significativa y sustancial de la facturación de los grandes medios proviene de los emporios agropecuarios, de modo que a otro perro con el hueso de la independencia periodística en el tratamiento del lock-out del “campo”. No mientan más.

Los mismos protagonistas del paro reconocen que lo que está en juego no es perder plata sino dejar de ganar alguna. Usted, se puso a pensar seriamente ¿Porqué pega una cartel en la vidriera y/o porque sale con las cacerolas y/o opina que el campo tiene razón?

¿Se vendrán nuevos muertos? ¿Abrá otro salto infraccionario? ¿Desabastecimiento? ¿Perdidas económicas? ¿Más carteles apoyando a una fracción del campo? -Se anuncian nuevos block-out, viene tormenta, y como siempre la clase media argentina, apoyará la medida “porque estamos con el campo gordi, viste… acá todo lo mueve el campo” -si lamentablemte si… señora.

El paro que no fué

La instalación medíatica lo denominó así pero la verdad fué un “lockout” o en criollo: “un corte ilegal de rutas“, tan ilegal como el de los piqueteros

.Alejandro Roffman (Página/12, 12/04/08). Desde finales de los ’80 abandonaron la actividad alrededor de 100 mil productores agropecuarios pequeños y medianos. De los que quedaron en total, unos 200 mil, muchos se dedicaron a cultivar soja en el verano, para luego hacer trigo, u otra actividad, en invierno. Más o menos 70 mil productores, sumados a apenas unos 2 mil que son los responsables del 80 por ciento de la producción de soja. ¿Qué hace el resto? Roffman cita la “enorme gama” de procesos de producción: actividad ganadera en todo el país, vacuna, ovina y porcina; frutas de pepita -manzana y pera- en el Alto Valle de Río Negro y Cuyo; frutas de carozo -durazno y ciruela- en Cuyo y provincia de Buenos Aires; uva, también en Cuyo y el Norte; citrus en la Mesopotamia; maíz y girasol en Pampa Húmeda, Oeste y Norte; algodón, en el nordeste; poroto, en el Norte, junto con tabaco; yerba mate y té, en Corrientes y Misiones; avicultura y arroz en Mesopotamia, provincia de Buenos Aires y Córdoba; más toda la actividad hortícola, diseminada por todo el territorio. Esa lista, refuerza Roffman, subraya que el conflicto por el reparto de la ganancia y la renta empresarial de la soja abarca solamente al 20 por ciento de los productores. Es en nombre de sus intereses que se paró el país y, como concluye, “ningún sojero corre el peligro de quebrar ni de morirse de hambre, sino que pelea, por sí o por intermediarios, para que no se le rebane el fabuloso incremento de sus beneficios netos”.

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3 respuestas hasta el momento ↓

  • Veinticinqueño desesperanzado // Mayo 8, 2008 a 6:58 pm | Responder

    Me causa mucha tristeza ver como todos los que dicen ser “pequeños agricultores de 25″ critican con vehemencia las medidas de K y sra. (que no son de mi estricto agrado) pero ante medidas similares tomadas por el Sr. Intendente, aplauden desbocados.
    Critican la forma en que gastan los fondos nacionales con planes sociales, pero lo aplauden a Grau porque reparte las bolsas alimentarias y demás asistencialismo cotidiano…
    Critican que K no genera nuevos emprendimientos que hagan producir al país, pero felicitan a Grau porque no trae empresas y convierte a 25 en una aldea sin empresas ni trabajo EN BLANCO!
    Es más, lo invitan cada vez que se reúnen o toman una medida de fuerza…
    Critican una suba de impuestos, pero si Grau aumenta las tasas se callan la boca…
    Critican que no se los atiende como corresponde, y yo me pregunto: Grau a quien atiende como corresponde? Si te atiende (tuviste suerte), te miente, te promete algo y bien gracias…
    Critican que K tiene de rehenes a algunas instituciones, o banca a los punteros, cuando eso siempre existió y de Grau no dicen que metió a toda su familia, la familia de los del diario, la familia de la familia de sus funcionarios (tanto es así que en cualquier momento no le va a alcanzar la creciente coparticipación para bancar los sueldos).
    Critican la presion de K a los medios y de acá muzzarella (cuando todos sabemos que los dos medios periodísticos más masivos, Canal 3 y Diario La Mañana reciben una pauta que les garantiza su sustento).
    Dificilmente tienen sus papeles en regla, sus empleados en blanco, etc.
    Generalmente, y hablo con conocimiento de causa, les pagan dos mangos por día, los tienen en negro, y zapatean si se comen una causa judicial…
    Qué pasa “pequeños pobres productores”? Lo que está mal allá, está mal acá también.
    Realmente, la gestión de K me parece asquerosa, pero más asqueroso me parece ver que nuestra realidad cotidiana, cercana, a la que tenemos acceso, y que modificaríamos más fácilmente, les resbala!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Saludos!
    Un veinticinqueño desesperanzado…

  • Anónimo // Mayo 11, 2008 a 8:25 am | Responder

    Sembrar soja hasta en el baño con las semillas transgénicas monopolizadas por Monsanto, que junto a ese puñado de emporios impone los precios y las condiciones de la comercialización externa. Hay quienes sostienen que la introducción de los transgénicos ya es irreversible y que en América Latina no queda otra cuestión que controlarla, usarla y desarrollarla, junto con otras tecnologías, para evitar la dependencia de las firmas extranjeras. Y hay quienes afirman que eso no es así porque irá a ocurrir lo mismo que con la energía atómica, cuyo uso se promovió para la producción de electricidad pero entró en declive al descubrirse sus peligros. Lo que fuere, el mundo vive una revolución de demanda alimentaria impulsada por los llamados países emergentes, con China a la cabeza, y es tal el problema de la inflación ligada a los alimentos que estallan motines por el hambre en todo el mundo. Las Naciones Unidas ya hablan de emergencia global y de un período muy largo de motines, conflictos y oleadas incontrolables de inestabilidad regional, marcadas a fuego por la desesperación de las poblaciones más vulnerables. Además de la mayor demanda de comida proveniente de los países asiáticos, el uso de los granos para producir biocombustible ayuda a la escasez y a que los precios crezcan desmesuradamente. Hasta donde se sabe, Argentina está inserta en ese mundo. Y frente a un mundo como ése, no tiene más soberanía alimentaria que la pautada por las transnacionales de los agronegocios. Son ellas las que imponen el modelo, mientras el Gobierno y “el campo” discuten las medidas que se incrustan en él. Por lo tanto no es cierto que haya en discusión dos modelos. En todo caso hay dos construcciones de sentido diferentes, dos tipos de gran relato, con los ruralistas diciendo que hay que dejarles las manos libres para producir más y el Gobierno retrucando que el Estado no es más el bobo que se queda de brazos cruzados. Pero al cabo, los dos funcionan apoyados en un esquema que algunos, tal vez un tanto ampulosamente, ya se animan a denominar como país convertido en republiqueta sojera.

    ¿Este modelo es sustentable, en términos de producción y responsabilidad social? ¿Es sostenible una agricultura sin agricultores, presa de los vaivenes internacionales? ¿Habrá que prepararse para que en este país, el de las vacas, vaya a importarse leche porque conviene la soja? ¿Sí? ¿Es así? ¿Tiene que ser así?

    Esto es lo que menos se discute, entre todo lo que se discute. Y en consecuencia, la respuesta a la pregunta inicial es que ni el estilo elegido por los boxeadores para afrontar la pelea, ni la oportunidad internacional, ni que sobraría la plata para repartir, son suficientes para entender todo el problema. Más aún, ni siquiera alcanzan para entender su parte más significativa.

    ¿Porque no lo comprenden? ¿O porque no les conviene?

  • imbecil // Mayo 18, 2008 a 12:58 pm | Responder

    paciencia, todo llega. Primero de arriba hacia abajo. Igual, que no se caiga Don Mariano o cualqiera que quiera cagarnos a todos porque de ahora en mas se me hace que los bajan a cuetazos como a inchauspe.-
    Se acabo la joda.

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